BELGRANO SIGUE SIN LEVANTAR LA PUNTERIA


En La Paternal, puso hasta la última gota de sudor, pero le cuesta demasiado gestar juego. El 0-0 con Argentinos lo logró dejando todo con un hombre menos. Incluso, al final casi lo gana.


Hay que reconocer el empate en cero que Belgrano sacó anoche de la cancha de Argentinos: lo rescató jugando con un hombre menos desde los 34 minutos del primer tiempo por la expulsión del zaguero Marcelo Herrera. Y dejando sobre el verde césped de La Paternal hasta la última gota de sudor.

El premio pudo haber sido aún más destacado: en el tercero de los 5 minutos de descuento que dio el árbitro Andrés Merlos, un derechazo infernal de tiro libre del paraguayo Juan Patiño (que había ingresado por Gabriel Gudiño tras la salida de Herrera) reventó en el travesaño y el arquero local Lucas Chaves le tapó el rebote mano a mano a Federico Lértora cuando el gol de los celestes era una inminencia y los hinchas del Bicho se agarraban la cabeza y no querían mirar.

Es cierto que la igualdad en blanco sirve de poco para mejorar la situación angustiante de la “B” en cuanto a la permanencia. De 6 puntos en disputa, sólo se lograron 2. Y la racha sin goles a favor se extiende ya a dos partidos completos. Pero en el fútbol también juegan las circunstancias. Y estas fueron muy desfavorables. Tanto como para decir que, así como pudo haber ganado, el equipo de Diego Osella bien pudo haber perdido si hubiera tenido enfrente un adversario algo más calificado que este Argentinos que por algo es el último de la tabla de la Superliga y el equipo menos goleador.

“Tuvimos que trabajar mucho el partido. El equipo defiende bien pero siempre nos falta algo para encontrar ese volumen de juego que necesitamos para protagonizar”, admitió Osella en un claro reconocimiento a todo lo que le falta a Belgrano. “Hoy en inferioridad numérica controlamos el partido. En otro momento, una expulsión en el primer tiempo nos hubiera costado caro pero hay que edificar sobre lo bueno: terminamos con el arco en cero y el equipo estuvo sólido, pero no concretamos las pocas chances que tenemos”, agregó el entrenador.
“Ahora viene Boca, nos quedan ocho fechas por delante y vamos a dar pelea hasta el final. La solidez la tenemos pero en la semana hay que seguir trabajando para lograr todo lo demás”, dijo Osella en otro tramo de sus declaraciones. Su voz ronca daba la pauta de todo lo que había gritado.

Queda cada vez menos. Las 10 finales ya se han transformado en ocho. Y los viejos problemas siguen sin poder ser resueltos, aún luego del mercado de pases más intenso de los últimos tiempos. Continúa costando demasiado gestar juego y aunque los piques del colombiano Cuero encienden algunas luces de esperanza, Mendoza todavía no ha sintonizado la onda goleadora. El número “10” de su camiseta todavía le queda grande al exjugador de Huracán.

Se rescata la actitud, el no dejarse acorralar por la adversidad, el dar pelea con lo que se tiene hasta el último aliento. Pero en la angustiante situación que atraviesa, ni siquiera eso le alcanzó anoche a Belgrano para declararse satisfecho. Con un punto que tal como se dieron las cosas, bien pudo haber terminado siendo tres o ninguno.