BELGRANO: CON LAS GANAS NO ALCANZA

El Pirata y el Ciclón justificaron su lugar en la tabla. Alarmante falta de gol.
Belgrano no pudo sumar de a tres y el tiempo se le va acortando. Otra vez consiguió un “porotito” en su cosecha y por quinta vez consecutiva logró acumular de a uno. Pero cada vez tiene más sabor a poco, porque el 0 a 0 con San Lorenzo fue más un castigo a su pobreza ofensiva que un mérito de la defensa adversaria.
Todo el primer parcial el partido se jugó al cómo se pudo y no de la manera en que se pretendió por ambos. La “B” y el Cuervo mostraron en cancha las razones que los tienen depositados en el fondo de la tabla del campeonato.

Largos pelotazos del local en busca de un cabezazo, un rebote o que alguien la pescara. Mientras que el visitante fue ganas de a ratos, toqueteo lejos del arco y nada de peligro sobre la valla de Rigamonti.

Fueron dos equipos que juegan mal, que hacen lo que pueden y que seguramente hasta el final del torneo no jugarán mucho mejor de lo que lo hicieron anoche.

Esa etapa inicial fue un lamento futbolístico, mostrando que peor no se puede jugar, ninguno generó nada sobre los arcos y la pelota flotó y flotó casi sin que se la respetara o tratara con cariño.
En el segundo arrancó mejor la visita, Castellani mostró algunos destellos de calidad y el travesaño le devolvió un remate de cabeza. Belgrano fue en el arranque del parcial un montón de ganas y desordenes.

Pero las ganas le fueron dando chances y cuando logró emparejar el juego por el amor propio general y el empuje de Uribe, o que se sumó a las esporádicas apariciones de Cuero. Entonces estuvo no menos de tres veces de frente a la chance de marcar un gol.

Pero otra vez su falta de capacidad para definir las jugadas de ofensiva le impidieron quedarse con todo lo que estaba en juego. Es cierto que hubo un fallo arbitral que lo perjudicó y que le impidió festejar, pero también lo es que no puede concretar lo que a empujones genera.

Otra vez fue empate y van cinco en línea en 2019, parece poquito de cara a lo que viene. Le quedan cinco finales para conocer su destino en la categoría y la obligación de los de corto es empezar a ganar.

Fue un partido flojo en el que lo bueno que había hecho en Tucumán se vio solamente en el tramo final del partido, y así no le va alcanzar. Por ahora el presente es doloroso en el campo y en las tablas.