UN DURO GOLPE PARA REPLANTEAR EL CAMINO EN BELGRANO


La derrota inesperada en Cutral Co ante Real Pilar, por la Copa Argentina, fue un mazazo a días del inicio de la Primera Nacional. Algo se hizo mal y hay tiempo para revisar qué pasó.

Belgrano regresó del sur del país con una gran frustración. Hinchas del Pirata volvieron a golpear la mesa con bronca por una nueva decepción. Fue un nuevo mazazo luego del descenso de la categoría. Cuando buscaba entusiasmarse con un nuevo entrenador y otros jugadores, la derrota contra Real Pilar por la Copa Argentina bajó la expectativa varios escalones.
Claro está que el verdadero objetivo no era esta Copa Argentina. Sí lo será el torneo que comenzará el fin de semana del 17 de agosto. La Primera Nacional será a la que apuntará para volver a la Superliga. Pero el partido de ayer era una prueba. Era la presentación oficial de la era Berti, y arrancó mal. Fue con una derrota inesperada ante un rival de dos categorías inferiores y con algo peor: no fue Belgrano. No tuvo la esencia del Pirata. Esa que sale a flote cuando el fútbol no aparece.

Eso dolió más. Que no haya rebeldía. Que no aparezca un líder dentro del campo de juego para pegar un par de gritos y modificar algo. Sólo algunos esbozos de Nahuel Luján o “Cocay” Salas o Gonzalo Lencina. No mucho más, y eso es lo que más preocupa.

A días del inicio de la Primera Nacional, este duro golpe es un llamado de atención para volver a calibrar la mira en el objetivo principal, que es el ascenso.