UN EMPATE CON LO JUSTO PARA BELGRANO

Luján asistió a Vegetti y el goleador facturó. No jugó bien la “B”, pero sumó.
Los goleadores son así. Pueden tener una noche poco feliz. Pero en un momento se destapan y cambian todo el panorama. Hasta los 35 minutos del segundo tiempo, a Pablo Vegetti lo habían buscado poco y mal. Pero aún así, por las suyas se las había arreglado para ser el delantero más peligroso de Belgrano, el único en la cancha.

A los 23 minutos del primer tiempo, un cabezazo suyo se estrelló en el travesaño del arco de Morón y fue la única llegada clara de la “B” en el primer tiempo. A 10 minutos del cierre y cuando otra derrota de visitante se recortaba en el horizonte celeste, Nahuel Luján sacó un buen centro desde la izquierda, el goleador puso la cabeza entrando por el segundo palo y la derrota se transformó en empate. Un 1 a 1 que no le cambia demasiado el aire al Celeste. Pero que al menos evitó que los 1.200 hinchas que ocuparon la tribuna visitante del estadio de Morón regresaran a Córdoba masticando el sabor amargo de otra caída.

De todos modos el empate dejó intacta una racha que sigue preocupando: hace 504 días que Belgrano no puede ganar fuera de Córdoba, desde aquel 1 a 0 a Estudiantes en La Plata en abril de 2018.

El resultado fue lo mejor de la noche. Porque fuera de los números finales el equipo de Alfredo Berti expuso todos sus defectos y casi ninguna virtud. Ni siquiera se lo vio desplegar la intensidad que le dio la victoria ante Barracas Central la semana pasada en el Gigante de Alberdi. Sigue faltando fútbol, sigue sin haber otras variantes de ataque que no terminen en el pelotazo para Vegetti. Siguen sin soltarse los volantes para acompañar en ataque. Sigue siendo inexpresiva la prestación de Ricardo Noir.

El uruguayo Cristian Techera, al menos, se mostró participativo e inquieto. Pero le costó arrimarse al área del Gallo. Tal vez por eso, Berti lo cambió rápido por Gastón González a los 11 del segundo tiempo, sin que esta variante y la de Leonardo Sequeira (ingresó por Noir) cambiaran demasiado la ecuación.

En todo caso, si un mérito tuvo la “B” fue su oportunismo. Vegetti tuvo dos situaciones netas: una en el travesaño y la otra fue el gol. Morón se puso en ventaja a los 30 de la primera etapa con el gol de Lucas Pérez Godoy, tras un desborde por la izquierda del uruguayo Mauricio Alonso. Y a los 32 minutos del complemento pudo haber resuelto la noche a su favor: Kevin Gissi quedó mano a mano con Rigamonti y el arquero de Belgrano le tapó el remate que, a la vista de lo que sucedió después, terminó resultando clave.

Sólo entre los 20 y los 30 minutos del primer tiempo, el Pirata pisó fuerte en el Oeste del gran Buenos Aires. En ese tramo escaso manejó la pelota, porque Luján y Techera se activaron y Vegetti, cansado de que no le llegara nunca empezó a tirarse atrás para conectar con sus volantes.

Fue en ese momento en el que el goleador estrelló su cabezazo en el travesaño. Debió esperar más de una hora para tener otra situación propicia. Y no la desaprovechó. Al goleador lo trajeron para esto. Y como en la tarde del primer partido con los sanjuaninos enderezó el camino de Belgrano y le dio un empate cuando en la cancha nadie daba nada por el Celeste.

Ni siquiera los 1.200 hinchas que siguen esperando que el candidato al ascenso se ponga en marcha.