CARTA ABIERTA: BELGRANO ES BRASIL, EL MONUMENTAL, EL KEMPES REPLETO

‎Como la mayoría de Córdoba y muchos no cordobeses, aún secando los lagrimones por la eliminación de la Sudamericana. Recuperando la voz, y ayudando a cuanto Pirata se cruza, a curar sus heridas. Pero quiero llegar en este momento con unas reflexiones sobre todo lo muchísimo más que nuestro amado Belgrano mostró que puede ser. Sobre el maravilloso futuro que está al alcance de nuestros garfios a partir del sólido presente que necesitamos poner en valor. En valor de logros deportivos.‎

Primero que nada: no podemos desfallecer. Eso no es de hincha de Belgrano. Escucho demasiados frustrados y desanimados. Para algo sirve nuestra historia, haber pasado malos momentos de verdad, haber hecho el aguante en las tribunas del trampero de Arguello, en cancha de la "U", o de Lavalle o Palermo, que ya ni siquiera existen. ‎Esos eran los tiempos difíciles de verdad. Algunos jovencitos no tienen ni idea. En buena hora que puedan disfrutar del hoy. Pero aquello ayudó a forjar una conexión única de la gente con Belgrano, y el Celeste resurgió, como resurgió siempre que cayó, deportiva e incluso institucionalmente. Es una historia de amor, un amor histórico en verdad.

Por eso, sigamos llenando todos los estadios siempre, alentando hasta asombrar a todos. No se desanimen quienes escuché lamentarse. Dicen que "era ahora" y la eliminación les pegó duro, como a mí. Fue durísima, sí. Pero tengamos claro que somos “lo más” que se vio en esta serie, no “lo menos”. Y todos juntos tenemos que mantenernos en ese nivel de “lo más” que Belgrano y su gente podemos dar.

Fuimos “lo más” cuando Belgrano conmocionó a Brasil por la incontenible fuerza de su gente y la conexión hacia adentro de la cancha, logrando un gran triunfo. Pero Belgrano fue “lo menos” en esa noche del Kempes, y nos eliminaron, porque aunque la hinchada dijo "aquí estoy" repletando el estadio y alentando, adentro de la cancha no se conectaron, y no se jugó “a lo Belgrano”. Lo de "jugar a lo Belgrano" en casa y afuera, y más cuando las papas queman, nos llevó a bajar al Campeón más Campeón del fútbol argentino. Basta recordar el cañonazo de Mansanelli en aquel penal “a lo Belgrano”, en contraste con los penales fallidos del Kempes.

Ahora no sirve lamentar. Sirve absorber rápido la frustración, y seguir firmes aguantando a Belgrano. Sirve demostrarlo en los próximos compromisos, pero sobre todo, en las calles, bares, en todos lados..¿cómo? Estando felices y orgullosos de ser hinchas de Belgrano y mostrándole eso a todos. Pecho hinchado. Inmunizándonos frente a comentarios insensatos de usurpadores de estrellitas, de ganadores de trofeos de segunda. Belgrano, cuando ascendió, lo hizo produciendo un terremoto a nivel mundial y quedando en la historia. Pero fue un ascenso, no nos íbamos a poner una estrellita por eso. No nos agrada ser fanfarrones ni nos sirven Copas del ascenso nacional ni brasilero.
Nuestras estrellitas serán de verdad, y las tendremos cuando seamos campeones nacionales o internacionales de Primera. No falta tanto para ser campeones, y menos si todos lo comprendemos. Se trata de creer que es posible, o de no creer que Belgrano es capaz de cualquier logro que seriamente se proponga. El Belgrano del Couto Pereira claramente está para discutir cualquier campeonato, pero debe mantenerse la conexión entre la hinchada y sus jugadores. Jugar casi con furia, "a lo Belgrano".

Demos vuelta la página, rápido, redoblemos el aguante, conectémonos de nuevo, y vayamos ahora por la Copa Argentina y por el Campeonato de Primera División. Todos juntos, hinchada, plantel, dirigentes. Corrigiendo lo que haya que corregir. Pero al frente. A lo Belgrano.

Aguante nuestro Viejo y Glorioso Belgrano de Corazón sin Igual!