NUESTRA CASA: EL GIGANTE DE ALBERDI

El estadio de Belgrano, conocido como Gigante de Alberdi, le debe su nombre a Julio César Villagra, uno de los mejores futbolistas que perteneció a la institución, en la década del ´80. Inauguramos nuestra casa el 17 de marzo de 1929. Hasta ese momento, jugábamos en la cancha del Parque Sarmiento, escenario que contaba con capacidad para 5.500 personas.

En 1914, Belgrano nos instalamos en Arturo Orgaz y La Rioja, terreno en el que hoy está nuestro Gigante. Primero se hicieron los vestuarios y también una cancha de básquet, además de otras obras menores. Pero la idea de contar con un estadio de su propiedad, surgió a finales de 1927, por iniciativa del socio Carlos Courel, quien luego fuera vicepresidente del club. Fue él quien expuso la necesidad de dotar de tribunas al campo de juego ya existente y el 14 de noviembre de 1927 se le solicitó a Emilio Olmos, intendente de la ciudad, una ayuda económica para lograr ese objetivo. La obra, cuyo valor rondó los 85 mil pesos, fue financiada por la Municipalidad de Córdoba, la que le otorgó un préstamo de 60 mil pesos, cifra que los dirigentes se comprometieron a devolver en cuotas de mil pesos bimensuales. El proyectista fue Alfredo García Voglino y en la segunda licitación recién se acordó la obra a la firma Patiño y Fontaine Silva. En junio de 1928 dieron comienzo los trabajos y el 17 de marzo del año siguiente, ante 10.000 espectadores, se inauguraron las instalaciones con la presencia del gobernador de la Provincia, José Antonio Ceballos.

El 17 de noviembre de ese año conseguíamos dar nuestra primera vuelta olímpica en el Gigante, luego de derrotar 2 a 0 a Nacional (hoy Libertad) por la penúltima fecha del Campeonato Oficial. Mientras que el 5 de diciembre de 1945 se estrenó el sistema de iluminación, jugando un partido amistoso contra Newell's Old Boys de Rosario.

La primera modificación grande llegó hacia fines de los 90: la construcción del codo de la esquina de Orgaz y La Tablada. A modo de inauguración, el 24 de mayo de 1997, se jugó un encuentro ante el Seleccionado Sub-20, dirigido por José Pekerman y que que poco tiempo después sería campeón del mundo. Esa noche, Belgrano ganó 2 a 1.

En la actualidad, tenemos que jugar en el Kempes. Pero pronto volveremos a Alberdi. Cada vez somos más y todos debemos entrar en nuestra casa. Para eso hay que encarar la reforma más importante de nuestra historia. Y para eso, necesitamos de todos los hinchas y socios celestes. Entre todos lograremos volver a Alberdi.